Descargar | Imprimir

Encontrando por Fin la Paz y la Felicidad

La búsqueda de la felicidad es universal y válida. De una forma u otra, todos buscamos la paz y la felicidad. La buscamos en las relaciones, el trabajo, la comida, el alcohol, las películas, el sexo, las compras, el dinero, y en un sin fin de cosas más. Pero, a pesar de que estas cosas, si las logramos, nos proporcionan algún tipo de felicidad, es sólo una felicidad de segunda clase, que no perdura en el tiempo y por lo general termina en frustración o tristeza. Esto se debe a que todas las cosas mundanas son perecederas; tienen un principio y un fin.

Los seres humanos están dotados de aspectos físicos, mentales, emocionales y espirituales con los que buscan la paz y la felicidad. Nuestro ser físico, mental y emocional sólo es capaz de conectarse con estas cosas del mundo que cambian y mueren. Debido a que son perecederos, la felicidad que proporcionan también es perecedera. Sólo desarrollando nuestra naturaleza espiritual podemos hallar una fuente de paz y felicidad que sea permanente. La fuente de toda dicha y paz tiene muchos nombres, tales como Dios, Conciencia Universal, Tao, Shabd, Verbo, etcétera. Los maestros del “shabd” enseñan una de las maneras de contactar conscientemente con esta Fuente infinita de paz y felicidad. Sus enseñanzas se conocen como el sendero de Radha Soami o Sant Mat (“enseñanzas de los santos”). Estos maestros enseñan una manera práctica para desarrollar nuestra naturaleza espiritual para que podamos lograr la paz y la felicidad duradera en nosotros. Estos maestros espirituales han experimentado por ellos mismo la verdad del método que predican. Ofrecen su método y su conocimiento de manera gratuita. Su técnica se basa en cuatro principios: seguir una dieta vegetariana, abstenerse de alcohol y otras sustancias que alteran la mente, llevar una vida moral y honesta, y dedicar tiempo diariamente a la práctica de la meditación. Los primeros tres principios apoyan el cuarto – la meditación, la cual es la clave para el desarrollo espiritual y lograr la felicidad y la paz duradera.

Cuando comenzamos a poner en práctica las enseñanzas, empezamos a desarrollar nuestra naturaleza espiritual y llegamos a comprender más y más que nuestro sufrimiento está arraigado en nuestra manera distorsionada o poco clara de percibirnos a nosotros mismos y al mundo. Pero cuando alcanzamos la paz a través de la práctica de la meditación, nuestras mentes se aquietan y se vuelven claras. Entonces comenzamos a ver la vida como es en realidad. Vemos los eventos y las personas por lo que realmente son, en lugar de lo que siempre hemos proyectado sobre ellos. La resultante sensación de despreocupación que experimentamos nos permite profundizar en nuestra práctica de meditación. Cuanto más profundizamos, más claramente entendemos la verdadera naturaleza de la mente. Somos capaces de percibir cómo la mente crea escenarios infinitos y luego los vuelve a disolver. Comenzamos a identificar que el origen de nuestros problemas radica en la naturaleza engañosa de nuestras creaciones mentales, y en nuestro anhelo de encontrar soluciones permanentes o duraderas en un mundo de cambio constante. A medida que continuamos con nuestra práctica de la meditación, nuestra mente se aquieta hasta que finalmente nuestra alma se libera y podemos contactar directamente con la Fuente de toda paz y felicidad: el Tao, el Shabd, la Naturaleza de Buda o Dios.

Estas enseñanzas no pertenecen a ninguna raza, nación o comunidad, la preocupación fundamental de Sant Mat es la misma que todas las religiones del mundo, reunir al alma con la fuente suprema de paz y felicidad eterna.